SWAG. Joder, es que es una palabra que hace que se te llene la boca ¿no?, es como no sé, como si de repente quisieras defecar por la boca pero no pudieras y te ahogaras en tu propia mierda y lo único que te sale decir es "SSwaaAAGg".
Y es que esto es básicamente lo que supone la generación "SWAG" que nos viene acompañando últimamente; una parte de la sociedad atragantándose con su propia mierda. Una tendencia en dónde no basta con vestir como una mezcla de los estilos más bastardos jamás creados sino que hay que creerlo, creer ser guay, ser el puto amo del cotarro y quién no tenga SWAG no es nadie. "Tú no tienes SWAG looser, hahaha"
Da muchísima pena ver cómo las generaciones que idolatran este estilo y sus principales figuras afluentes tales como Prince Royce y la madre que lo parió, echan a perder su figura como persona para sustituirla por alguien sin moral y actitud chulesca que de lo único que se puede rascar es una falta total de la ética y tendencia por la superficialidad.
Ojo, yo mismo me considero un amante del hip hop y del rap, y sintiendo muchísima pena sé que es de ahí de donde en parte procede esta maravillosa moda, pero por dios, es sólo ver el paso de los años y descubrir que el hip hop ha degenerado de una forma tan bruta que ya nos encontramos en el fondo del foso, donde niños blancos creen ser del Bronx y fuman orégano con gorras ridículamente puestas.
2Pac y Notorious B.I.G deben estar revolcándose en su tumba.
Un abrazo erecto.



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